Una chica nada común. Una manera suave de describir a ese huracán llamado Avril Lavigne. Punk y skater de espíritu indómito, Avril es una rara criatura que comenzó a deslumbrar con su voz y su personalidad cuando apenas tenía dos años. Una niña de pueblo chico que no podía quedarse quieta en clase, pero que cuando creció demostró tener, además, la confianza y la determinación necesarias para abrirse paso, prácticamente sola, en Nueva York y Los Ángeles. Sorprendente, extrovertida, insólita, con solo 17 años y todo lo que se requiere para ser una estrella. Pero a su manera.
|